Desafíos de la
educación ante el surgimiento del uso masivo de teléfonos celulares y otros
dispositivos portátiles digitales en el aula.
Considero que el uso de herramientas,
tales como computadoras y teléfonos celulares entre otros, no garantizan por si
un excelente desempeño en el aprendizaje. Aunado a esto, hay algunas materias o
ciertas área de materias específicas en las que tal vez no sea tan necesario el
uso de la tecnología, e incluso podría entorpecer el desarrollo del proceso del
aprendizaje.
En el caso muy específico de la materia
de música en primaria y secundaria, la cual imparto, el uso de esta tecnología
me permite tener acceso muy rápido a diferente tipo de material: el cual es
propuesto por los alumnos. Este tipo de artefactos y su uso permiten
identificar la teoría de la actividad y la mente como unidades de análisis,
primero por la manipulación de herramientas orientadas a metas específicas, y
después por que estas herramientas implican que los alumnos tienen que aprender
a involucrar procesos cambiantes en contraposición de elementos estáticos.
Cabe mencionar que sólo algunos muestran
el compromiso de buscar y seleccionar el material con el que desean trabajar;
es cierto que muchos de ellos no tienen instrumentos en casa, lo cual complica
esta situación y de ahí que prefieren buscarlo en clase y preguntar tanto al
maestro como a sus compañeros en como realizar ciertas actividades (de
ejecución instrumental propiamente dicho). Es muy importante mencionar que este
proceso tampoco garantiza el que los alumnos vayan a ser los grandes
concertistas o virtuosos de algún instrumento musical; lo que si es muy seguro
que suceda, es que en varios estudiantes se despertará la curiosidad por
aprender de manera formal a tocar algún instrumento, con esto los alumnos
identifican el sentido de pertenencia a una cultura tanto artística como
tecnológica y social, además de que les permite desarrollar la capacidad para
decidir y actuar sobre el tipo de material con el que trabajarán en clase.