Partiendo de la idea, de que la tecnología no es la solución
a todos los problemas educativos, es considerable que, no existe una fórmula
que funcione para todos los profesores ni mucho menos para los estudiantes,
quienes si deben ser considerados como la figura principal en este proceso
(Lozano, A y Burgos, J. 2007). Además y de acuerdo con Kolb (citado en Guild y
Garger 1998), es primordial considerar que el estilo de aprendizaje es muy
diferente en cada alumno: práctico, teórico, reflexivo y pragmático, tomando en
cuenta que habrá otras teorías al respecto. Esto conlleva a la contradicción en
la uniformidad del aprendizaje, entonces es necesario pensar que las clases de
composición musical y las de ejecución instrumental en un nivel universitario
tienen que dirigirse a la autonomía del alumno; es decir, ayudar al alumno a
que busque un factor motivante dentro de sí mismo, debido principalmente a sus
necesidades, capacidades y características particulares. De acuerdo con Tejada
(Tejada, 2000), el conocimiento del profesor y los libros de texto dejan de ser
los soportes exclusivos de la educación. El alumno no debe esperar a que llegue
un maestro a decirle que tiene que ir más allá de lo visto en clase; especialmente
en el área de composición, el aprendiz no puede esperar a que llegue “el
compositor más reconocido del mundo” a decirle cómo debe componer: es
obligatorio infundir el espíritu de investigación, descubrimiento e innovación (UNESCO, 2005).
Respecto al uso de la tecnología en
el proceso de aprendizaje, esta puede ser de gran ayuda y seguramente
encontraremos más de un ejemplo. Primero, el uso de radio-chat y video conferencia pueden ser de gran utilidad, ya que
son recursos a los cuales los alumnos podrán ingresar prácticamente en el
momento que así lo requieran (Lozano et al), siempre y cuando tengan acceso a
la red. Segundo, el éxito de internet es ya un hecho, podemos encontrar este
recurso como una gran fuente de información; sin embargo, es muy importante saber
identificar la veracidad y fidelidad de las fuentes. Acerca del éxito de
internet, podemos encontrar universidades que ofrecen licenciaturas, maestrías
y doctorados online. En el terreno de
la música, es posible encontrar conciertos telemáticos en donde los intérpretes
se encuentran en localidades diferentes, incluso a veces, en países distantes. Tercero,
el uso de dispositivos móviles son muy eficaces también; el avance de la
sociedad requiere el uso de diferentes y nuevas alternativas de pensamiento
sobre todo en el salón de clases (Lozano et al). Con alumnos de secundaria que
tienen problemas de habilidad instrumental, se han conjuntado ensambles por
demás interesantes con el uso de iPads o algunos teléfonos celulares acompañando
a algún cantante: en este sentido se fortalecen diversos factores de identidad,
los alumnos se integran a un contexto educativo (calificación), social
(ensamble con otro compañero) y, de su época (uso de tecnología). Finalmente,
las redes sociales (aplicaciones como Facebook
y twitter entre otras) son parte
importante del uso de la tecnología en procesos de aprendizaje; se pueden crear
grupos privados para transferencia de información, documentos, fotos, videos,
tareas, comentarios, etcétera. Por otro lado, el buen uso de twitter permite desarrollar la capacidad
de síntesis al tener que elaborar ideas con no más de 140 caracteres.
Aunque el uso de tecnología en procesos de aprendizaje no es
la solución, puede ser un muy buen elemento de andamiaje entre el alumno y el objeto
de estudio; ¿será necesario tomar estos u otros tipos de riesgos educativos? o
¿es mejor continuar como se ha estado trabajando durante … hace … unos cuantos
años?
Referencias
Guild, P. and Garger, S. 1998. Marching
to Different Drummers. Virginia, USA: ASCD-Association for Supervision and
Curriculum Development. 2nd Edition.
Lozano,
A y Burgos, J. 2007. Tecnología
educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México: Limusa.
Tejada, J. 2000. LA EDUCACIÓN EN EL MARCO
DE UNA SOCIEDAD GLOBAL: ALGUNOS PRINCIPIOS Y NUEVAS EXIGENCIAS Profesorado.
Revista de Currículum y Formación de Profesorado, año/vol. 4, número 001
Universidad de Granada Granada, España.
UNESCO, 2005. Hacia las sociedades del
conocimiento. Informe mundial de la UNESCO. Cap. 5 El futuro de la enseñanza superior, pp 95 a 108. Ediciones UNESCO.
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